Buenos Dias,
Hoy arrancamos la semana más importante del verano, aunque el evento principal todavía está a nueve días de distancia: el FOMC del 29 de julio. Lo que ya sabemos es que el hike de julio está descartado. El CPI de junio salió mucho más suave de lo esperado el core cayó 0.02% mensual y quedó en 2.59% interanual, con el headline retrocediendo 0.42% por una caída fuerte en energía, según el propio equipo de Goldman Sachs liderado por Jan Hatzius. Lo que no sabemos, y lo que va a mover tus pares esta semana, es qué pasa después.
Ahí es donde el mercado institucional se divide en dos bandos con nombre propio. Por un lado, Citi (Hollenhorst, Clark y Young) espera que el core CPI siga bajando hasta 2.3% o menos en los próximos dos meses, forzando un giro dovish en el discurso de la Fed hacia el otoño, con la firma proyectando que la Fed retoma los cortes en octubre. Por el otro, TS Lombard (Dario Perkins) publicó el fin de semana una nota provocadora preguntando si el tono hawkish de Warsh es puro teatro y concluye que no: cree que todo el comité ya venía virando duro antes de que Warsh asumiera, después de seis años de inflación por encima de la meta, y proyecta que la Fed arranca un ciclo de hikes de 25 puntos base por trimestre a partir del otoño. El propio Warsh, en su testimonio ante el Congreso, no reveló su mano: dijo que el FOMC tiene "cero tolerancia a inflación persistentemente elevada" pero que no tiene una métrica de inflación preferida. La probabilidad de hike en septiembre que pricea el mercado, mientras tanto, cayó a 50% desde 100% hace apenas unas semanas.
Un dato que conecta directo con tus operaciones: el propio desk de trading de Goldman Sachs señaló esta semana que la posición larga en dólares está en máximos de varios años según sus estrategas de FX y la data de la CFTC, y están armando coberturas apostando a que ese trade de consenso se revierta. Traducción: el dólar fuerte que domina el mercado ahora mismo es también un trade saturado.
En el Estrecho de Hormuz, JPMorgan le puso números al deterioro esta semana: los cruces confirmados cayeron a 5.1 millones de barriles diarios desde 12.5 millones, y Rusia suma presión con sus exportaciones de diésel prácticamente en cero. El resultado son crack spreads de destilados en récords históricos. Pero un inversionista veterano de commodities citado en el Bear Traps Report de Larry McDonald matiza algo importante: China no está dispuesta a pagar crudo por encima de unos $90, así que el techo del crudo está limitado incluso con el Estrecho cerrado. El riesgo real está en el diésel, no en el petróleo.
En EUR/USD seguimos atrapados en el triángulo de compresión que veníamos siguiendo: soporte ascendente desde 1.1322, techo horizontal en 1.1451, con el par cerrando la semana en 1.1438 tras rechazar 1.14823 el martes post-CPI. JPMorgan ve el par prácticamente plano hasta septiembre, deslizándose gradualmente hacia 1.10 para mediados de 2027, pero ojo: ese forecast está construido sobre un dólar ampliamente más fuerte, no sobre debilidad del euro de hecho el BCE podría subir tasas en septiembre, algo que tanto Goldman como JPMorgan siguen esperando pese al hold que viene el 23 de julio. Y como acabamos de ver, ese dólar fuerte es un trade que Goldman mismo considera saturado.
En USD/JPY, el par cotiza en la zona de 161.50-162 con Japón cerrado hoy por feriado. El viernes vivimos un evento que vale la pena tener en el radar: el Nikkei se desplomó 4% arrastrado por una liquidación violenta de semiconductores tras el lanzamiento del modelo chino Kimi K3, y Goldman reportó que 1 de cada 30 adultos coreanos tuvo su cuenta de margen liquidada esa misma semana. Con los shorts de yen en máximos desde 2015, este es exactamente el tipo de shock de risk-off que puede forzar una cobertura violenta de esas posiciones. Del lado de tasas, JPMorgan confirma que el BoJ sube a 1.25% para diciembre de este año y a 1.50% para mediados de 2027.
Y en oro, esta semana trajo la actualización más rica que hemos visto en meses. Goldman Sachs reporta que las compras de bancos centrales se re-aceleraron a 81 toneladas en mayo, con China como el comprador más grande del mes 48 toneladas, el mayor total mensual en más de un año y mantiene su forecast de $4,900 la onza para fin de 2026. UBS describe al oro como "consolidando, no revirtiendo" y espera un rebote hacia fin de año. Y el propio desk de Goldman aportó el dato que le pone número a algo que venimos repitiendo: la correlación entre oro y crudo está en niveles inversos sin precedente en 35 años de historia. La guerra ya no sube el oro automáticamente ahora sube el petróleo, eso endurece a la Fed, y eso presiona al oro por el lado de las tasas reales. El mismo desk lo resume así: "el oro tiene que funcionar en algún momento."
Esta semana trae ZEW de Alemania mañana, CPI de Reino Unido y earnings de mega-cap tech el miércoles, la decisión del BCE el jueves, y el viernes los Flash PMIs globales junto con el vencimiento de la tarifa Section 122. Todo esto es calentamiento para el 29 de julio, cuando finalmente sabremos si el mercado tiene razón en descartar septiembre, o si la Fed está a punto de sorprender.
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Nos vemos el miércoles con el Mid-Week FX Update.
— El Trader